MISIÓN DEL ALMA

“Cuando mires a los ojos a otra persona, a cualquiera, y veas tu propia alma reflejada, entonces sabrás que has encontrado el camino a otro nivel de conciencia álmica”

Quién no ha pasado por la difícil decisión de pensar en: “Qué voy a Ser o Hacer cuando sea Mayor?” Miles de respuestas y posibilidades frente a una simple pregunta, que suele salir del entorno más íntimo, y nos calienta la cabeza. Desde pequeños se nos asocia a profesiones, oficios, empleos, etc. ¡Cuánto para analizar!¡Cuanto para elegir! En la adolescencia, comenzamos a sentir cierta presión del entorno, hasta convertirla en propia y auto-exigirnos una respuesta… ¡Ya!.Estamos perdidos! Parece que la edad biológica de nuestro cuerpo nos apremia a los 17…18 años para decidir inmediatamente qué hacer al terminar el colegio y decidir si…..me presento a la selectividad o quiero hacer un ciclo?…pero de què? O quiero trabajar?. Nos encontramos con jóvenes que se les “cayó la tradición familiar encima”, “el legado familiar” de varias generaciones porque han sido médicos, abogados, empresarios, enfermeras, fontaneros, panaderos etc. y hay que ser lo mismo; hay que seguir con la tradición o por comodidad seguir. No siempre la presión viene de la familia, esa es incluso, la más fácil de evadir. El problema comienza cuando nosotros mismos buscamos permanentemente identificarnos con una profesión o oficio. Sabemos que cualquier tipo de identificación proviene del “ego”.Nos ocupamos de la profesión y nos olvidamos de la verdadera vocación. La mente no para de pensar: Que quiero ser? Qué me gustaria ser? Qué me conviene? Qué quiero para mi vida? Que quiero hacer durante toda mi vida? Donde tengo que ir a estudiar? ¿Cuánto tiempo tengo que perder en el viaje? Etc… La única pregunta que no nos hacemos es: ¿Qué siento y con qué soy feliz? ¿Me gusta este trabajo? ¿Me gustará estudiar una carrera y tooooda mi vida trabajar en….? Buscamos y buscamos , las respuestas siempre las buscamos afuera. La búsqueda no debería existir si estamos predispuestos al encuentro.Al reconocimiento de aquello que YO SOY. Que realmente siento Ser y cuya respuesta se encuentra únicamente mirando hacia adentro. Si detenemos la mente, inmediatamente comenzaremos a recordar a qué hemos venido. Pues al fin y al cabo.. el alma tiene todas las respuestas en su libro, en su viaje de esta vida. Cuando la mente la conseguimos aquietar de una vez, el alma logra comunicarnos lo que nos gusta, se percibe, se nota, se siente. ¿Cuál es nuestra verdadera Misión Álmica? ¿A qué vinimos? Muchas personas nos volvemos a preguntar ya siendo mayorcitos (pues no lo hemos resuelto a los 18…ni a los 25),¿para qué estoy aquí? ¿Venimos simplemente para morir? ¿Que hay detrás de la muerte? ¿Existe la reencarnación? ¿Tenemos una Misión o Propósito en la vida? ¿Y el Alma? ¿Qué ocurre con ella? ¿Pero tenemos alma… ? Escucha en tu corazón, piensa y actua como un niño, ellos saben fácilmente si quieren o no algo, pues el ego no está sembrando interrogantes de un modo permanente, ni agregando información que nos condicione en la toma de decisiones. Para contestarnos la eterna pregunta de: ¿Qué quiero Ser?¿A qué vine? Solo nos queda volver a ser niños, a tener esa inocencia, esa pureza del alma, escuchar a nuestro corazón, sentir a nuestra alma. Olvidar los condicionales y perjuicios de nuestra mente. Cuando un niño quiere algo, por ejemplo ir al parque, solo siente su mayor deseo de hacerlo y punto. No está pensando en que si hace frío, o calor,si llueve, en que si vamos y se hace tarde para el baño y la cena. Con qué actividad me siento YO realizado, haciendo qué mi alma baile de placer, donde no existe el tiempo ni el espacio? Con qué me siento a gusto? ¿Este trabajo sería un hobby para mi? ¿Soy feliz? En estas respuesta suele estar la clave. Esa respuesta que sale rápido y puede decir: quiero ser músico, ser medico, ser abogado,ser policia, o aún no lo sé. Si la respuesta sale del alma, seré feliz. Sólo siendo feliz, no encontraré obstáculos en el camino y lograré que todo lo que tenga que atraer a mi vida se plasme acorde a mi Plan Divino. Es momento de cambiar la forma o manera de pensar y actuar en cuanto a este tema se refiere, porque ¡Es al revés!: Siendo feliz, fluyendo la energía, andamos fácilmente el camino, hacemos fácilmente el viaje. Tenemos que vivir acorde al SENTIR del alma. No hipotequemos el alma al ego del cuerpo y la mente.

Hagamos que sea este viaje feliz, inolvidable, con buen sabor de boca y sobre todo…..de haber aprendido la lección de vida.